DEBATE 14º: RETOS Y RECURSOS

 

 

               En este segundo trimestre vamos a debatir sobre retos y recursos. ¿Cuáles son los retos para nuestra sociedad actual? ¿Cómo nos afectan? ¿Qué recursos tenemos para afrontarlos? ¿Qué puedo hacer yo, desde mi lugar, edad, localización, familia, etc.?

               A menudo pensamos que los siguientes pasos o soluciones no están en nuestra mano. Y nos adentramos en resignaciones que llevan a la sumisión y al abandono de nuestras visiones y alternativas.

               Vamos, pues, a pensar qué es lo que sí está en nuestras manos; lo que sí podemos aportar o lo que no queremos en nuestras vidas. ¿Optamos por la arriesgada libertad de ser los protagonistas de nuestra vida o preferimos la exculpación de que otros elijan por nosotros y tan solo seamos espectadores?

 

               Vivir atrapados en la fantasía del victimismo quizá sea más agradable que confrontarnos con la realidad del fracaso. ¿Vale la pena?

 

               Vamos a reflexionar sobre lo que nos asusta y nos motiva; sobre los retos que se nos plantean, y los recursos de los que dispongo para enfrentarme a estos retos.

 

               La historia de la literatura está repleta de sugerencias. Cada obra puede trasladarnos, más allá de cronologías y etapas, a la esencia humana de tomar los retos de la vida, y de esta manera crecer, aunque sea sin dejar de sobrevivir. En estos mares profundos nos adentran, por ejemplo, los cuentos 34 y 39 de El Conde Lucanor; el artículo de Larra En este país;  el monólogo de la pastora Marcela en El Quijote (que aparece en el C. XIV, de la 1ª Parte); algunas frases de Melibea dirigidas a Calisto en La Celestina; Tormento, de Galdós; el tratado cuarto de El Lazarillo… y un largo etcétera.

 

               A continuación, un poema que habla de recursos.

 

               Kintsukuroi

               Si se te rompe el corazón,

               quizá quieras pisotear los añicos

               en que se habrá convertido tu sentir,

               como intento de escapar al dolor.

               Tanto más lejos pretendas huir,

               sin mirar atrás tus fragmentos,

               más aristas se clavarán a cada paso

               dejando un rastro de huellas desanfrándose.

 

               O puedes contemplar la catástrofe,

               relegar tu rumbo por un rato de tiempo

               sin tiempo,

               acariciar delicadamente

               cada cachito estragado,

               pulir compasivamente cada borde afilado

               y admirar un nuevo sendero

               que se despliega

               tiernamente alfombrado

               de estrellas aterciopeladas.

                              María Colodrón, marzo de 2021

 

¿Conoces el Kintsukuroi? Un bello recurso.

Y otros poemas:

 

Me pregunto si el futuro

también es habitable.

Cuántas habitaciones tiene,

si es luminoso y está

totalmente equipado.

Me pregunto si tendré que

mudarme, si tendré un futuro propio,

que nunca tenga que ponerlo en venta,

si encontraré a alguien

con quien compartirlo.

               Cristina Angélica González Bautista

 

Receta

 

Ahuyenta tus miedos

y el miedo a los miedos.

Durante este puñado de años

todo será suficiente.

El pan en la caja

y el traje en el armario.

 

No digas mío

porque todo es prestado.

Así que vive este tiempo prestado

Y comprueba lo poco que necesitas.

Haz de ti un hogar

y ten la maleta preparada.

 

Lo que dicen es verdad:

lo que debe llegar, llega.

No vayas hacia el sufrimiento

y cuando esté ahí,

míralo a la cara en silencio.

Es tan temporal como

la felicidad.

 

No esperes nada

y protege celosamente tu secreto.

Incluso tu hermano te traicionará

cuando se trate de “tú” o “él”.

Toma tu propia sombra

como compañera de viaje.

 

Barre bien tu habitación

e intercambia saludos con el vecino.

Arregla la campana de la puerta.

Mantén despierta la herida

en ti,

bajo el techo del aquí y el

ahora.

 

Rompe tus planes. Sé sabio

y apégate a los milagros.

Han sido establecidos

Desde hace tiempo en el

Gran Plan.

Ahuyente los miedos

y el miedo a los miedos.

 

               Mascha Kaléko, adaptación del inglés por María Colodrón

 

 

¿Cuáles son tus retos y tus recursos? ¡Cuéntanoslos!

 

El trabajo consiste en escribir un texto argumentativo, de al menos 200 palabras, con el tema propuesto. Puedes expresar y argumentar tu opinión sobre qué reto sería el relevante en estos tiempos y qué recursos son los que nos pueden ayudar a superarlo. Los textos citados nos pueden servir de referencia, y tú puedes añadir otros ejemplos; también canciones, cuadros, etc. El plazo de entrega será el día 4 de febrero (antes de las 22h.).

  • Recuerda que los textos enviados no aparecen inmediatamente en la página y que debes asegurarte de que pasados por los menos dos días ya han sido incluidos.

 

Este es un debate abierto, por lo que puedes invitar a participar en él.

 

Para la redacción del texto argumentativo debes tener en cuenta los rasgos textuales de cohesión, coherencia y adecuación textuales. Y seguir las PAUTAS dadas en clase.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Libro de visitas

  • Maria Elena Picó Cruzans (miércoles, 08. diciembre 2021 10:14)

    El reto de la realidad

    “El enamoramiento es un estado de imbecilidad transitoria”,
    Ortega y Gasset

    En intensos momentos de la vida: durante un embarazo o durante el puerperio; cuando nos quedamos huérfanos (sea la edad que sea); cuando perdemos a un ser querido; cuando perdemos o dejamos una vida instalada (en separaciones y divorcios, sobre todo) o cuando vivimos una pandemia mundial… las personas podemos transitar la pérdida desde ciertas regresiones. Regresiones a la infancia y /o a la adolescencia, sobre todo; incluso a estados intrauterinos o aun a insondables lugares anteriores a la concepción.

    Ya sé que algunos estaréis pensando que hay quien no necesita pandemias ni embarazos para vivir en pueriles despropósitos, enamorados o no. No obstante, no me refiero a ello ahora.

    La pandemia nos ha desvelado estados y vivencias adolescentes. En este suma y sigue pandémico, que algunos llaman “nueva normalidad”, yo digo que hemos hecho una regresión global al S. XVIII. Podríamos pensar que la regresión nos retrotrae a siglos anteriores medievales, cuando se colgaba una letra escarlata a las mujeres que habían sido acusadas de adulterio (y digo “acusadas”). Pero, no; porque estas prácticas y otras como quemar brujas en la hoguera tienen muy mala prensa y se consideran políticamente incorrectas. El S. XVIII es mucho más glamoroso, y nos permite guardar las apariencias. ¡“El Siglo de las Luces”!, ¡“La Ilustración”! ¿Quién iba a negarse a parecerse a él? Es más, dicen que es el origen de la Edad Moderna. ¿Por qué no volvernos a él como al regazo de una madre amorosa? Es una regresión a estados racionales. Atrás queda el recuerdo de la emancipación y la individuación, cuando aprendimos que la llave que la madre guarda bajo la almohada no puede ser pedida, debe ser robada. Regresamos a los pañales de la identidad, a “todo por el pueblo, pero sin el pueblo”; nos hacemos cófrades de la razón y la ciencia, y buscamos lo perdido allí donde está la luz; aunque lo perdiéramos en un lugar oscuro.

    Y, así, a cualquier precio, somos hombres (y mujeres) del S. XVIII. Dejamos atrás la física cuántica y los romanticismos; los modernismos y las vanguardias; los surrealismos y las literaturas de posguerra; atrás dejamos a los poetas. Hasta el Realismo se mira de soslayo, no sea que Tormento o Fortunata o Madame Bovary o alguna descabellada e incauta Ana Ozores nos aleje de esta pervertida solidaridad con la que se viste el sumiso acatamiento de la mordaza a nuestra libertad. Dejamos a Frida Khalo y a Marie Curie para adornar los pasillos escolares y los vestíbulos de los ayuntamientos, un día o dos al año, junto a lazos y mascarillas moradas.

    La regresión a estados racionales sigue la adecuación necesaria en momentos de crisis. Las opciones románticas, las propuestas idealistas y las miradas surrealistas quedan relegadas a momentos de “vacas gordas”, donde la locura deja de ser peligrosa y se convierte en algo exótico. Pero, como dice María Colodrón, “lo loco, realmente, es creer que aquello que no podemos colocar en ninguna parte, no pertenece a ningún lado”. Como si algo pudiera existir sin tener un lugar. No son necesarias todas las piezas de un puzzle para imaginar la escena; pero no está completo si falta una sola pieza.

    ¿Cuál es mi reto ahora? ¿Cuál el recurso?

    El reto está en mantenerme centrada ante la inercia (dieciochista u otra cualquiera), y sobrevivir en el intento. Mi reto está en ser consciente del margen de maniobra en el que me muevo y no amputarme de mi libertad. ¿El recurso? no es otro que el de la confianza, la compasión y la habilidad de nadar y guardar la ropa.

    ¡Bienvenido, siglo XXI!

    Mª Elena Picó Cruzans

  • marcos zarzoso blasco (miércoles, 15. diciembre 2021 16:07)

    Hay momentos complicados en la vida de todo adolescente para mi uno de esos momentos es ahora,
    Cursando cuarto de la E.S.O me doy cuenta de que a lo largo de los años, tenemos que ser más conscientes de la importancia que tienen los estudios en nuestra vida.
    El instituto se vuelve más y más duro conforme pasas de curso y este año no iba a ser diferente quiero pasar con buenas notas de curso a bachillerato y para ello necesito emplearme a fondo. Desde que somos pequeños nos preguntan qué queremos ser de mayores a los cinco años, damos una respuesta, pero cuando crecemos, esa respuesta cambia por completo. Después de nuestras vivencias a lo largo de esta aparentemente interminable pandemia, he reparado en lo que realmente quiero ser de mayor, por mi cabeza han pasado varios opciones, pero finalmente me he decantado por la ingeniería informática se que parece difícil pero es el trabajo que mas me apasiona.
    ¿Cuál es mi reto? ¿Cuál es mi recurso?
    Pues bien, mi reto es esforzarme al máximo para obtener las mejores notas posibles. ¿Mi recurso? La confianza en mi mismo para poder superar mis propios retos y objetivos en todo lo que me espera.

  • Cueva Santa Pascual Sanz 4°A (lunes, 20. diciembre 2021 16:56)

    Hola, soy Cueva Santa Pascual Sanz de 4°A y voy a hablar sobre los retos que tenemos hoy en día y los recursos para estos.

    En la humanidad hay varios retos que se quieren cumplir, por ejemplo, el fin de la pobreza, fin de las desigualdades, la salud y el bienestar de todos, cuidar y respetar el planeta... Cada uno de nosotros podemos aportar nuestro granito de arena y hacer que se cumplan, ya sea con una buena obra o algo muy pequeño, lo importante es intentar cumplirlos.

    Ahora voy a hablar sobre los retos personales o individuales.
    Cada uno tiene uno o más sueños en la vida, pueden ser mayores o menores, pero siempre queremos hacer que se cumplan. Para eso tenemos que ponernos pequeños retos, para llegar poco a poco a ese sueño que tenemos, así no se hace tan difícil y cuesta arriba. Porque es como si lo hiciéramos en pequeñas porciones, es decir, pequeños retos que los vemos más fáciles y cercanos a nosotros cosa que creemos que podemos realizar antes.

    También me gustaría hablar sobre mis retos. Uno de ellos es acabar esta etapa de la ESO con mis amigos y amigas. Para ello debo seguir estudiando y esforzarme todo lo que pueda, al igual que mis compañeros, así podremos acabar muy bien.

    Mi conclusión sobre los retos es que hay que esforzarse al máximo para conseguir lo que tanto deseamos.

  • Ana Vinuesa Rodríguez (sábado, 01. enero 2022 15:50)

    LA IMPOTENCIA DE UNA NACIÓN MONÁRQUICA. MI BANDERA LLEVA MORADO

    “La Justicia es la reina de las virtudes republicanas y con ella se sostiene la igualdad y la libertad.” Simón Bolívar.

    En estos tiempos en los que vivimos, en pleno siglo XXII, todavía siguen existiendo figuras medievales tales como la imagen del rey.
    Hemos avanzado mucho desde la edad media, prácticamente todo ha cambiado o evolucionado, pero sigue habiendo países, como el que habitamos, que siguen dependiendo de la figura de un monarca. Y solo es eso, una “figura”. Ya no necesitamos ha alguien que se ponga el primero con su caballo en el campo de batalla. No necesitamos enlaces matrimoniales para prevenir guerras. Si te pones a pensarlo todos llegamos a la misma conclusión: ser rey no es un trabajo, le tendría que dar vergüenza y, sobretodo, es inútil completamente.

    A la sociedad le encanta juzgar a actrices, modelos… por conseguir fama y dinero llamándolas “enchufadas” u otras barbaridades, ¿acaso el rey no es un enchufado? Tiene todo lo que tiene por la simple razón de haber nacido. Por no hablar de los privilegios que te vienen con la corona, la últimamente mencionada “inmunidad diplomática”. Tiene gracia que dicho derecho se anule con delitos penales, tales como blanqueamiento de dinero, pero que a la hora de llevar a alguien ante los tribunales les entre miedo y el pecador (y fugitivo) pueda vivir por encima de la ley. El resto de los mortales no nos lo podemos permitir.
    También está el hecho de que les mantiene toda España y aún así hay que hacerles una reverencia como si fueran héroes. Los palacios, sus caprichos, las vacaciones… podría hacer una lista enorme. Un ejemplo que me frustra personalmente es el bachillerato de la princesita. Viene de nuestros impuestos, los que de verdad queremos estudiar fuera no podemos, presumen mucho de la educación española y la que tiene que “reinar” este país ni siquiera estudia en él.

    Y ahora la pregunta del millón, ¿cómo conseguimos nosotros, los alfiles, derrocar al rey? Es un reto difícil. Podemos votar, por supuesto, es un recurso que nos proporciona la democracia, pero los monarcas siempre han tenido un as bajo la manga. En la constitución está la figura de rey, y aunque la votación saliera mayoritariamente republicana, es el propio rey el que tiene que firmar esa ley y, por consecuente, dejar su vida de cuento de hadas. Es bastante frustrante, ¿verdad? Vivimos en una copia de la edad media y nadie parece quejarse, ¿miedo?, probablemente. Censuran todo lo que no les gusta, en momentos como esos te preguntas dónde ha quedado la libertad de expresión: un derecho humano.

    ¡Unidos y fuertes hasta la victoria!




    Recomiendo escuchar “Fiesta pagana” de Mägo de Oz, por supuesto, cada persona interpreta el mensaje de una manera, pero creo que manda una idea muy consolidada y verídica de la situación que comento.



    Ana Vinuesa Rodríguez

  • Silvia Almenar Campos (lunes, 03. enero 2022 20:01)

    ¿Es el amor, en alguna de sus formas, algo bueno? ¿algo que nos encamine a la felicidad tan buscada por todos durante tanto tiempo?

    Muchos dirían que sí, que por supuesto, ¡el amor es la salvación de la humanidad!
    Pero, ¿Acaso la sociedad ha sentido amor alguna vez? o ¿simplemente han sido intentos fallidos de tenerlo todo pero quedarse sin nada?

    El amor es cómo esa leyenda de hace cientos de años que se ha ido pasando de boca en boca, de generación en generación hasta los tiempos actuales y que siempre que se habla de felicidad, paz, bienestar… se nombra esta dichosa palabra, esa dichosa historia o mejor dicho sensación, que muy pocos tienen el placer de experimentar y por ello se puede considerar un mito.

    El amor puede que solo sean remedios para la soledad, ya que cuando no tienes amor , ¿qué te queda?, nada, contestarían muchos. La gente le tiene mucho miedo a esa nada tan oscura, tan vacía y que en tantos momentos nos hace sentir vulnerables, por ello se quedan estancados en pequeñas ilusiones que alegran tanto como un pequeño rayo de sol en el invierno más gélido esperando tras “haber encontrado el amor”, encontrar la felicidad.

    El amor nos hace ser muy cómodos y nos engaña constantemente haciéndonos verlo en un simple espejismo, que dura un instante y te abandona una eternidad, dejándote con el recuerdo de lo que fue y de lo que pudo haber sido.


    Después de esta búsqueda intensiva de saber lo que es el amor y si de verdad existe, me he comenzado a plantear cuales son mis retos con él y que recursos tengo para no dejarme embrujar por su aparente efecto.
    No voy a ser muy original ya que busco encontrar el verdadero amor alguna vez a lo largo de toda mi vida, y no necesariamente reflejado en mí sino encontrarlo, en general y saber si lo que cuentan de él es tanto como dicen.
    Espero no perderme en el camino hacia su búsqueda y no dejarme cegar por los posibles intentos que no llevan a ninguna parte.

  • Carmen Guillén Saz 1ºBach (martes, 04. enero 2022 11:31)

    El reto de la moda
    “La moda es ir metiendo la ropa que ya no se lleva en un saco por arriba e ir sacando prendas por abajo: Lo que se llevó hace años volverá a estar de moda tiempo después” –Carmen Sierra, modista y abuela
    Desde pequeña, nunca me ha importado la ropa que llevo. Además, mi habilidad para combinar brilla por su ausencia. Mi madre me preparaba la ropa para que no pareciera que me habían sacado de un circo, y yo me la ponía sin más preocupaciones. El hecho de adaptarse a la ropa, en vez de adaptar la ropa al cuerpo me parecía de poco carácter (a día de hoy, no ha cambiado mi opinión al respecto).
    Cuando miro a mi alrededor y veo gente de cualquier edad que hace algo solo porque alguien famoso lo ha hecho, la verdad es que no lo entiendo. Hay veces que yo también me uno, ya sea debido a que es gracioso o me gusta a nivel personal, pero si no es el caso, no me molesto en unirme. Un ejemplo es cuando se pusieron de moda las chaquetas de pescador noruegas. Mi hermana se compró una, y cuando me la probé meses después, llegado el invierno, vi lo cómoda y calentita que era; entonces le vi utilidad y le pedí una a mi tío como regalo de navidad.
    Por otra parte, creo que la moda tiene mucho de consumismo. Las grandes marcas quieren vender ropa de poca calidad a precios bajos y para ello, cada temporada, cambian los parámetros, volviendo siempre a estilos de décadas anteriores con ligeros cambios (ahí tenía razón mi abuela Carmen). A esto se le conoce como fast fashion, y muchos ecologistas alertan que es terrible para el medio ambiente y para las condiciones de vida de los trabajadores en países menos desarrollados, que es donde se fabrican estas prendas de los grupos textiles.
    Mi reto, entonces, es mantener un estilo propio de imagen que me gusta y me hace sentir cómoda y, a la vez, a gusto con mi cuerpo, mi identidad y mis preferencias. También me gustaría reivindicar la normalización de estilos poco comunes, normalmente propios de subculturas urbanas poco apreciadas y bastante condenadas por la sociedad por no seguir la norma y los cánones de belleza establecidos por la mayoría.
    Mis recursos para lograrlo son una fuerte voluntad para seguir mi propio criterio y mis gustos personales sin dejarme influenciar por modas pasajeras o presión social.

  • Sandra Morte (viernes, 07. enero 2022 23:32)

    “El aferrarse a lo inevitable”

    El ser humano puede destacar por su ansia por ser libre e independiente, pero nadie lo puede conseguir, siempre vamos a estar atados o condicionados a algún impedimento que nos hace dependientes.

    Aunque nosotros no lo creamos lo necesitamos.

    La persona que consigue salirse de las dependencias más comunes, se implanta él mismo sus propias ataduras.

    Porque siempre habrá algo que nos haga vulnerables, que nos importe demasiado o que necesitemos (o que creamos que no lo necesitamos, pero no sepamos vivir sin ello). Sea familia, una persona especial, un recuerdo que te anima a seguir adelante, un objeto con importancia sentimental, una creencia familiar o auto implantada o incluso nuestra propia ética.

    Creo que lo más humano que hay es el saber que todos dependemos de alguna circunstancia o hecho y aunque luchemos con todas nuestras fuerzas e intentemos nadar a contracorriente... no podemos dejarlo atrás porque estamos aferrados a ello.

    Cuando nos damos cuenta de esto, que podemos llamar nuestra debilidad, nos damos cuenta de que toda la libertad por la que habíamos luchado se desmorona, al sentirnos condicionados por algo mucho más fuerte que nos retiene y nos hace vulnerables, pero que seríamos incapaces de abandonar o traicionar. Porque esa fuerza que nos atraviesa es la más fuerte que hemos sentido jamás y seríamos incapaces de traicionarla por alcanzar nuestra desdichada libertad.

    ¿Y ahora qué?

    Como reto personal es importante encontrar cual es nuestro impedimento para alcanzar la libertad total. Es importante que localicemos cual es antes de que te la detecten los demás... porque sabiendo el punto débil de alguien puedes hacer con él lo que quieras, y si se lo arrebatas ya no es nadie.

    Y el recurso, no puede ser otro que no intentar desprenderme de los sentimientos por miedo a que me hagan débil y hacer una introspección en mí misma para conocerme mejor y saber qué es lo que nunca podría soltar, aunque me fuera la vida con ello.

  • sebastian zuluaga castañeda (miércoles, 12. enero 2022 19:06)

    Buenas,Soy Sebastian Zuluaga Castañeda de 4-A Hoy voy a explicar sobre los retos que tenemos día a día y recursos.

    Entre todos nosotros hay varios retos que se requieren cumplir, por ejemplo, el fin de las desigualdades ,la pobreza,los rencores , la salud y el bienestar de todos nosotros.

    De vemos respetar y cuidar nuestro planeta... Cada uno de nosotros podemos aportar una muestra de nuestro interés y intentar que se haga realidad ya sea con una buena obra o algo muy pequeño, lo importante es que se haga realidad.

    Ahora voy a explicar sobre los retos personales o de cada uno.
    Cada uno tiene uno o más sueños en la vida.Pueden ser mayores o menores, pero siempre queremos hacer que se cumplan. Para ello nos tenemos que proponer pequeños retos, para ir llegando poco a poco a ese sueño que tanto deseamos, así no se sera tan difícil. Porque es como si lo hiciéramos en pequeñas reparticiones o etapas, es decir, pequeños retos que los vemos haciéndolos mas fáciles y cercanos a nosotros.

    Ahora me gustaría compartir con ustedes mis retomas deseado,para este 2022 el reto que yo me he pro puesto es ser uno de los mejores arquitectos para ello necesito estudiar demasiado y sacar la eso super bien. Os doy un consejo no teman por lo duro que sea el reto, no tengan miedo que poco a poco y con paciencia se te aran realidad.

    Mi conclusión sobre los retos es que hay que esforzarse al máximo para conseguir lo que tanto deseamos.

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© Antonio Cruzans Gonzalvo